RIP CITY: Resurrección sin techo

Nadie duda de que los Blazers están siendo una de las revelaciones de la temporada... No se esperaba mucho al ver a prácticamente todos los titulares del equipo salir en verano, pero nos ha conseguido sorprender a todos... Pablo de Campos debuta en NBAhablaCastellano, hablando de la gran temporada de los de Portland.

Llegaba abril de 2015 y con él, la que probablemente sería la última oportunidad para un gran bloque de jugadores de hacer algo para recordar en Oregón. Tras una buena temporada, entrando en Playoffs en uno de los años más duros que se recuerdan en el Far West, los Blazers tenían la opción de dar un paso adelante y superar su actuación de la anterior postemporada, en la que pasaron de primera ronda 13 años después. Nada más lejos de la realidad, puesto que los Grizzlies se encargaron de frenar drásticamente el sueño, llevándose la eliminatoria y poniendo punto final a una importante era en Rip City.

Se avecinaban tiempos difíciles, o al menos eso parecía indicar cada movimiento de los Blazers en el mercado. El bloque se descompuso prácticamente por completo, siendo Lillard el único titular que no abandonó el barco. Lo cierto es que dicha columna vertebral tuvo una salida justificada, puesto que el único traspasado fue Batum, saliendo Aldridge, Lopez y Matthews vía agencia libre. 

Para la reconstrucción llegaron tanto jugadores jóvenes, como complementos sin excesivo renombre, lo que nos hacía presagiar un largo camino en el que la franquicia estaría condenada en gran parte al ostracismo de todo equipo que aspira a tener éxito partiendo desde prácticamente nada. No obstante, con la temporada a escasos 20 partidos de llegar a su fin, estos Blazers ya nos han demostrado que no renuncian a hacer un digno papel y a darle guerra a cualquiera.

Difícil es ahora mismo pensar en los de Portland sin que se te venga a la cabeza una imagen. Luce el número 0, anota casi sin quererlo y, en opinión de un servidor, está francamente infravalorado... Obviamente, hablamos de Damian Lillard, el faro que guía a estos sorprendentes Blazers. Quinto máximo anotador y séptimo máximo asistente de la liga, y además, recientemente ha entrado en un selecto club, ya que es el quinto jugador de la historia (Oscar Robertson, Nate Archibald, LeBron James, Dwyane Wade) en promediar más de 21 puntos y más de 6 asistencias en sus primeros 300 partidos. Aún con todo, el bueno de Dame se quedó fuera del All-Star Game, lo que no supuso más que una motivación, ya que desde ese momento sus promedios están incluso por encima que antes de la cita en Toronto, destacando por encima de todo sus 51 puntos en una soberbia actuación individual y colectiva contra los todopoderosos Warriors.

Pese a que las actuaciones individuales pueden ganar partidos aislados, claro está que el buen rendimiento en una temporada no depende solo del nivel de un jugador, sino que cualquier jugador franquicia necesita uno o varios escuderos de lujo para que un proyecto triunfe. Ahí aparece la imagen de CJ McCollum, quien con Lillard forma esta temporada uno de los dúos más letales y a la vez divertidos de ver de la liga. El menudo escolta de Ohio llegó a la NBA con el cartel de anotador compulsivo, pero sus dos primeros años, marcados por la recaída de una lesión nada más llegar, fueron algo decepcionantes. Los pasados Playoffs supusieron un punto de inflexión para McCollum, puesto que pese a caer en primera ronda, promedió 17 puntos por partido, en lo que no fue más que un aviso de lo que nos esperaba en esta temporada, donde pasa de la veintena con apabullante facilidad. No obstante, como ya hemos dicho antes, para que el engranaje funcione se necesitan muchas piezas, y jugadores como Crabbe, Aminu, Plumlee, Leonard o Henderson son capitales para Terry Stotts.

Sin olvidar que el proyecto de los Blazers tiene un futuro más esperanzador a medio-largo plazo, hay que hacer hincapié en esta misma temporada, y es que el equipo liderado por Dame Dolla está por encima del 70% de victorias en este 2016. A falta de 20 partidos para el final de la Regular Season, los hombres de Stotts ocupan plaza de Playoffs (séptimos) en el Oeste y parece difícil que se les escape esa postemporada, pudiendo incluso llegar a la quinta plaza que ocupan los más que irregulares y reestructurados Grizzlies. Teniendo su +32 contra los Warriors como buen ejemplo de que nadie debe fiarse y sabiendo su capacidad de moverse bien en el mercado, creo que más de uno se hará la pregunta del millón. ¿Hasta dónde pueden llegar estos Blazers?

Autor: Pablo de Campos (@HoopsTLT)

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