Muere Bryce Dejean-Jones por un disparo

Día triste para la Familia NBA. El sábado una terrible noticia saltaba a primera plana de todos los medios, el escolta de primer año de New Orleans Pelicans, Bryce Dejean-Jones, con tan solo 23 años, moría tras recibir un disparo en el abdomen al, supuestamente, haber asaltado una casa.



De momento no hay versión oficial, por lo que nadie puede saber que ha pasado. Todo ocurrió en la ciudad de Dallas, que ya nos da el primer interrogante... ¿Qué hacía Dejean-Jones en Texas? Él, obviamente, reside en New Orleans, y su familia en Los Angeles, por lo que todavía es un misterio que había llevado a Dallas al jugador...

Según la versión del hombre que disparó el arma, según se ha sabido, él se encontraba durmiendo en su casa, cuando el NBA golpeó su puerta insistentemente. Él, asustado, cogió su escopeta y avisó que estaba armado, cuando Bryce echó la puerta abajo, y entró al apartamento no dudó en dispararle en "defensa propia".

El periodista David Pick, citando fuentes cercanas a la familia, habla de algo parecido, pero que no fue exactamente así... si no que se trató de un terrible error. Bryce se dirigía al apartamente de su pareja, con unas cuantas copas de más, tantas que se equivocó de puerta, y empezó a golpearla y a gritar porque su novia no le oía y no abría la puerta. Fue por esto por lo que acabó echándola abajo y entrando en el domicilio, lo que acabó con el disparo del propietario del piso sin mediar palabra.

Pero se baraja una tercera opción, Bryce Dejean-Jones nació en un barrio difícil de Los Angeles, y desde pequeño se juntó con mala gente, relaciones que le hicieron acabar detenido en alguna ocasión... aunque siempre ha contado como se refugió en el baloncesto para salir de todo aquello, y es posible que el dueño de la casa fuera un conocido suyo, y tras una discusión todo se torció.

En cuanto a su carrera en la NBA, no ha sido muy longeva, se presentó al Draft de 2015, pero no salió elegido, lo que le hizo recalar en la D-League, más exactamente en los Idaho Stampede, donde destacó, esperando, hasta que llegó su oportunidad... En el mes de enero, los Pelicans, sumergidos en un mar de lesiones, le ofrecían un contrato de 10 días, que acabarían prorrogando 10 días más, hasta acabar firmándole por lo que restaba de temporada y una opción para la siguiente. En esta corta etapa en Pelicans todos le recuerdan como un ejemplo de dedicación y esfuerzo, de esos "que se dejan la piel en cada entrenamiento". Aunque su temporada acabó rápido, una lesión en su muñeca derecha le apartó de las pistas. Jugó 14 partidos con los de Louisiana, 11 como titular, con unos promedios de 5.6 puntos, 3.4 rebotes, 1.1 asistencias y 0.7 robos en 19.9 minutos.

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